domingo, 14 de febrero de 2010

CONTINUANDO CON EL TEMA "NAZIS JUDÍOS"

Este post nace de un comentario empezado para el post de Rafa, "Nazis judíos". El post de Rafa es invalorable porque pone luz, en cambio lo que sigue tal vez pondrá oscuridad al problema. Sin embargo, lo que dice Rafa es sustancial.

*Foto de Rabin vestido con uniforme nazi, distribuido en Israel por fuerzas religiosas durante la campaña Paz Ahora en la que fue asesinado.


Lo que realmente aclara los conceptos es poder distinguir entre Estado y Gobierno. Esto vale como elemento, digamos "preservativo" contra errores e injusticias. Vale para cuando hablamos de EEUU, por ejemplo.

En lugar de decir "EEUU es un país imperalista, deberíamos decir "la política imperialista de los Gobiernos de EEUU": Es más trabajoso pero más justo. Hay que ponerse en el lugar de un ciudadano estadounidense demócrata antiimperialista que no existe para el mundo por una cuestión de lenguaje.

Sin embargo, el lenguaje muchas veces no es inocente, y es por eso que debemos pensar en no repetir slogans. Cuando se trata de acusar al Estado de Israel, algunos de los que hablan no lo hacen por confusión sino por convicción, porque creen que la políitca de los gobiernos israelíes está vinculada al origen del Estado, al que cuestionan su propia existencia.

En cuanto a que el judaísmo es una religión no es cierto. Hay judaismo fuera de la religión. Los judíos que se han apartado de la religión judía, siguen siendo judíos. Eso es lo más difícil de entender por los que no son judíos. Los cristianos que se han apartado de la religión, dejan de ser cristianos, pero los judíos no.

Eso ocurre no sólo por la mirada del otro, sino porque el judaismo (me refiero exclusivamente al europeo) se constituyó en una nación sin territorio, con una cultura nacional, con un idioma propio: el idish. De la conciencia nacional del pueblo judío europeo salieron dos vertientes como solución al problema persecutorio: una basada en la creencia de que el problema era la falta de territorio, la otra en que el problema era el regimen capitalista. De una de esas vertientes nace el Sionismo y luego de la masacre nazi, el Estado de Israel.

De una de las vertientes (minoritarias) del judaísmo nacional europeo nace el Estado de Israel, por acuerdo de las Naciones Unidas. En la creación del Estado no participan las vertientes religiosas que se sienten ajenas a la creación del Estado.

Pero los tiempos cambian. El Estado de Israel empieza a incorporar la religión como actor político y ella avanza sobre el Estado. La mansa religión judía antes del Estado, ahora se torna belicosa, y se afianza en las posiciones ideológicas de más a la derecha de la sociedad.

La religión judía de hoy, también pretende unificar a los judíos, igual que lo pretenden los que desean destruir al Estado de Israel. Para los que están en contra del Estado, los judíos son todos sionistas, todos religiosos, todos imperialistas. Para los religiosos judíos de hoy, todos los judíos son sionistas, todos son creyentes, y el que no lo sea deja de ser considerado judío. Hoy para ser considerado judío oficialmente, hace falta tener un certificado de "judeidad" que lo otorga una autoridad religiosa.

2 comentarios:

Rafa Cuadrado dijo...

Un par de aportes/apuntes sobre tu post.
Cuando los sucesivos gobiernos aplican la misma política respecto a algún tema, debemos hablar de política de estado. Y ahí debemos hablar de EEUU como estado imperialista, o de Israel como estado terrorista, ya que, con tristeza debemos reconocer, que el laborismo israelí mantiene en lo substancial la misma política respecto a los territorios ocupados en Palestina.
Es verdad que además de una religión, podemos hablar del judaísmo como etnia o raza. Aunque creo que sería más adecuado (no soy etnógrafo) hablar de semitas que de judíos. Quien esto escribe tiene un 50% (al menos) de semita, en tanto desciendo de sefardíes. Por cierto, pese a lo que opinen los rabinos israelíes, para mi familia sigo siendo judío (como sigo siendo gallego aunque me declare agnóstico). En los '70 compartí con mis primos lindos momentos en un Kent (o como se llamaran aquellos clubes sociales moishes) y recuerdo claramente que muchos chicos allí hablaban de socialismo cuando hablaban de la construcción de Israel. Hablaban de paz y de solidaridad. Hoy lamentablemente cuando hablo con muchos de aquellos, me horrorizo por cómo ha calado el discurso del odio.
Ojalá este tema se debata con intensidad, sobre todo en la sociedad argentina, porque nos permitiría aclarar muchos conceptos que creo que hoy están muy confusos, y muy mezclados.
Un saludo, y gracias.

Eva Row dijo...

Rafa,
para la ciencia social de hoy la raza no existe, y los judíos nos sentimos muy pero muy mal cuando nos dicen que somos una raza, porque ya lo dijiste, si de razas habláramos con el concepto antiguo, hay negros, chinos, etc.
Semita tampoco es correcto porque semitas son los árabes también, y muchos de nosotros los descendientes de judíos europeos, posiblemente provenimos de pueblos Caucásicos convertidos al judaísmo en épocas de evangelización judaica.
Así que mejor no referirse ni a etnia ni a raza ni a tipo.
Los árabes protestan contra el uso de la palabra "antisemitismo" que hacen los judíos cuando se refieren al antijudaísmo. Los árabes dicen que es una forma de obviar la existencia de los otros pueblos semitas. Los judíos contestan que la palabreja fue inventada históricamente en Alemania en el siglo XIX, que fue fundado el Partido Antisemita, y que cuando los judíos usamos esa palabra nos referimos a los integrantes de ese partido y no a la etnia.
En fin, el tema es enrevesado.