jueves, 8 de enero de 2009

Carta a León Rozitchner

Querido León:

yo fui una de las que estuvo en Hebraica cuando vos presentaste ese libro "Ser judío", que decía que un judío tenía derecho a ser judío a su modo. No sé si te acordás que un paracaidista se levantó indignado y gritó: ¿Yo estoy en Hebraica o en la sede del Partido Comunista? ¿Te acordás? ¿Cuánto hace? ¿Cuarenta años?

Tengo ganas de contarte cómo fue el derrotero de mi Ser Judío, y a qué conclusión llegué después de leer tu declaración en Página 12, que es todo parecido a lo que yo pienso menos el final, donde decís que "los judíos la vamos a pagar".

Te aseguro León, que mi Ser Judío empezó mal, muy mal.

Mirá, yo soy hija de un hombre que no se perdonó sobrevivir al Holocausto. Mi padre vivía como escondiéndose de un ángel exterminador que todavía no lo había encontrado. Y nos escondía a nosotros, sus hijos y su esposa argentina, como si fuéramos fruto de una relación pecaminosa. En su mente lo éramos, había reemplazado a la esposa de Polonia por mi madre, sin saber dónde estaba el cadáver de la primera, por lo que ningún rabino lo pudo casar en serio, sino en una fórmula trucha. Y había reemplazado a sus dos hijas polacas, a quienes abandonó a su destino terrible, por venirse a la Argentina, donde una década más tarde, tuvo sus tres hijos suplentes. Toda mi familia era un pecado caminando.

No se permitió y no nos permitió, festejar una sola fiesta judía con alegría. Nosotros, sus hijos, no entendíamos qué era eso de preparar una mesa festiva, y que papá se pusiera a llorar cada vez que hacía la bendición de la fiesta que sea, en la mitad del rezo, con la voz quebrada, con las manos tapándose la cara, ahogándose en llanto, y nosotros, como idiotas parados con la copa en la mano, en un ritual que no habrá habido igual de tortuoso en otra casa judía.

Papá comía la cena serio, sin hablar, y apenas terminada la comida, se tiraba a la cama hasta el otro día. Las fiestas en mi casa comenzaban a eso de las 20 hs y terminaban fatalmente a las 21 hs, papá durmiendo en su cama, en la oscuridad, cuando cualquier día se acostaba a las 22hs.

No teníamos relación con otra familia judía. Ser judío era una cosa complicada para mí.

Cuando fui adolescente, una compañera de secundario me invitó a integrarme a un movimiento juvenil judío. Ahí empecé a conocer qué era el judaísmo de los otros judíos. Me llamaba la atención al principio, que las fiestas como Peisaj, o Rosh Hashaná, eran alegres y bullangueras. Fui dándome cuenta de que mi casa, no era una casa normal.

A los quince años me hice atea en soledad, leyendo El Manifiesto Comunista, sacado de la biblioteca del barrio de Belgrano, para satisfacer una curiosidad. Quería saber qué era el comunismo, y me convencí. Una gesta autónoma. Pero eso no me hizo dejar de ser judía, para nada, no había contradicción. Sobre todo, porque yo seguía siendo diferente a los demás, al no ser cristiana. Desde chica había entendido que ser judío, consistía en gran parte, casi en un noventa y nueve por ciento, en no ser cristiano, y en ser, para los cristianos, una especie de cuco.

Los cristianos sin embargo para mí no eran cucos. Me caían simpáticos. Y la verdad, que yo no me sentía muy diferente, y tampoco me lo hacían sentir a mí, salvo alguna estupidez como que una vecina me preguntó ¿nena por qué ustedes dicen Dios mío, si no creen en Dios? Y yo no sabía qué contestarle a los siete años. O como estando en la peluquería, una mujer me preguntó si tomé la comunión y yo le dije que era judía, entonces ella asombrada me contestó, muy bien que no tengas vergüenza de decirlo.

Llegó la Universidad y el tiempo de integrarme a la politización argentina y universal. La guerra de Vietnam.

Me casé con un compañero de la Facultad, judío de izquierda, de familia judía de izquierda, sionistas, de esos que creían que había que construir el Socialismo en Israel, y que eso iba a significar la paz con los árabes. Por supuesto que no me casé por templo.

Nuestro judaísmo era folklórico, estaba sostenido bajo el esquema de integrarse a un plan de justicia universal en la derrota del Capitalismo. Éramos judíos humanistas, politizados, comprometidos con toda la realidad del mundo. Éramos judíos como era la gran mayoría de los judíos de entonces. No hace tanto. Pero algo pasó. Algo cambió.

Israel no fue un país socialista. El sistema kibutziano de granjas colectivas se trocó por empresas de capital. Las relaciones de Israel con los EEUU se estrecharon. Los ideales de vida comunitaria se perdieron. Los israelíes se volvieron una réplica de los norteamericanos, consumistas, superficiales. La religión que había retrocedido empezó a avanzar y sin darnos cuenta, los cristianos empezaron a identificar a los judíos con esos extraños seres disfrazados de personajes de Praga de la época del Golem.

¿De dónde salieron? ¿Cómo se reprodujeron? ¿Cómo llegaron a la Argentina? Fuimos averiguando esas cosas y fuimos entendiendo que ahora ellos eran los judíos, y nosotros, quedábamos en un territorio indescifrable.

En este fin de año, una señora que me conoce hace 40 años, me preguntó si me podía decir Felicidades para las Fiestas de Fin de Año, porque ustedes tienen su propia Navidad ¿no es cierto? ¿Festejan el fin de año?

Por favor, después de 100 años en el país, con un montón de autores de tango, y músicos y artistas de la tele y del cine, y vecinos de todos los edificios, fuimos tan iguales, tan desapercibidos como judíos, tan integrados a la vida común, que no nos vieron como distintos, y ahora, con éstos disfrazados que andan por las calles, nos ven a nosotros como una versión engañosa por el aspecto normal.

Pero ¿quiénes somos nosotros? ¿Somos judíos? ¿Lo que somos nosotros, se llama ser judío León? Me parece que no. Me parece que la versión de judío hoy no tiene nada que ver con lo que somos nosotros. No tenemos religión, hacemos chistes judíos pasados de moda. Nos burlamos de lo que nos burlábamos hace 50 años, de Moishe, de la idishe mame, todas cosas del pasado, reliquias de la memoria que forzamos por que no desaparezcan, pero desparecieron. Hoy no hay más moishes, ni iankeles, ni rebecas, ni asado con coiro, ni cuenteniks, ni cooperativas, ni nada. No hay más nada. Nos quedamos flotando en la franja de indefinición, para siempre. ´

Y ahora viene el Estado de Israel y se pone a hacer lo que hace, y nosotros nos indignamos como judíos, y necesitamos hacer declaraciones, y creemos que compartimos el mundo que ocuparon estos nuevos judíos de mentes estrechas, que no se comparan con las grandes mentes que dio el judaísmo al mundo universal. Estos son los nuevos judíos, nosotros estamos de más en esta celebración, no tenemos entrada, no nos invitaron, ni queremos entrar, no es nuestra fiesta, muchas gracias por no participar.

León Rozitchner, encima, decís que "los judíos" la vamos a pagar, y por lo que veo, te incluís entre los deudores. ¿Quién la va a pagar? Yo no León, y vos tampoco.

¡Pero León! ¿No te diste cuenta del hijo que tuviste? Perdoname, no quiero hacerte doler, pero no hay mejor prueba que esa. Tu propio hijo, mirá lo que te salió. ¿Qué tiene que ver esa "criatura" con vos? Nada. ¿Qué tiene que ver el Ser Judío de León Rozitchner con el ser en general de tu hijo? ¿Qué le traspasaste? ¿Qué salió tan mal? Tu hijo es la prueba de lo que te digo.

Mirá para otro lado León, cuando hablen de los judíos, o de los sionistas, no están hablando de vos. No sos más judío, León. Vos no te podés llamar más judío. A vos nadie te va a ver como judío. No te hagas problema, León.

¿Qué culpa tenés vos de lo que hace el Estado de Israel? Ninguna. Cuando algún gilastrún diga que los judíos argentinos se tienen que definir, vos no te des por aludido, Mirá a Israel como cualquier argentino comprometido con los derechos humanos, ni un poco más que eso, como cualquier argentino.

Fuimos León. Como judíos, fuimos. Ahora, antes que sea tarde, archivá ese libro "Ser Judío", y escribite el libro "Ser argentino". ¿Qué te parece?

13 comentarios:

Comandante Cansado dijo...

Sí, Eva. Decirle a los judíos en qué consiste o debe consistir ser judío (sea judío o no el que hable) y qué debe opinar un judío es un deporte internacional. Harto, me tiene. Harto.

Anónimo dijo...

Eva,
Tengo la impresión (y perfectamente puede ser un delirio, dada mi condición de no judio) que es posible que su sensación de judia que "ya fue" puede ser muy válida para usted y cierta en muy buena medida. Pero es una sensación que no puede trascender lo personal.
Creo que ese final de Rozitchner diciendo "los judíos las vamos a pagar" también es válido por la sencilla razón, ya no personal, de que "se las van a cobrar".
No se olvide que los judíos fueron perseguidos y masacrados a escala industrial por ser, básicamente, prósperos, instruídos y destacados sociamente en esos países europeos donde se los masacró, y con gusto, ciertamente.
Hoy el estado de Israel comete crímenes atroces y a la vista mundial, ahí, explìcita e implícitamente, los involucra y/o aaglutina a todos los judíos, de buena o mala voluntad, no importa.
El inconcebible odio que condujo al holocausto, hoy puede ser resignificado como razonable o justo. Aún cuando lo que digan de Hamas sea cierto y puedan borrarla de la faz de la tierra, al final aparecerá otra en su lugar, más desesperada, más brutal, más violenta y no por generación espontánea, en los cientos de muertos de estos días está el parto de esos nuevos "combatientes" cuya única ocupación es el odio a Israel, con razón, para peor.
No me diga que algo así no es una cuenta "a pagar".
Alguien dijo una vez que "las bayonetas sirven para cualquier cosa menos para sentarse en ellas", el estado de Israel parece creer que son las únicas sillas posibles y aunque por ahora se sienta cómodo, gratis no es.
Y cada persona judìa, en cualquier lado y sin preguntarle su opinión, está sentada en una de esas sillas y más temprano que tarde, le van a llegar las facturas.
Saludos.

ram

Eva Row dijo...

Ram, tengamos claro que ningún inconcebible odio puede ser resignificado. Es una contradicción decirlo. Lo único que puede ser es transmutado, travestido, el odio que vivito y coleando se viste de ropas nuevas siendo el mismo, cambia de nombre, pero nunca es legitimable, no es la consecuencia "de" nada real.

Que digas que los crímenes del Estado de Israel involucran a "todos los judíos", es gravísimo, es lo que le reprocho a León, que en este caso valida un argumento antisemita. Este argumento es antisemita, y como todo argumento racista, no es válido. Desde el valor lógico de las cosas, ser judío no implica avalar las políticas del Estado de Israel, salvo para los ignorantes o para los racistas.

Yo no tengo ninguna cuenta que pagar, si alguien me quiere cobrar una cuenta que yo no he generado, eso será posible, pero no es justo, no lo podés justificar. Ni tampoco lo explica. El odio está antes de la ofensa. La locura está antes del agravio.

Bajo ningùn punto de vista se puede justificar el agravio a todos los judíos, de lo que hace un gobierno de un Estado. Inclusive, tampoco se puede agraviar a muchísimos judíos que viven en Israel y no están de acuerdo con esta polìitca. Y hasta tampoco se puede echar las culpas al pueblo de ninguna nación por lo que hacen sus gobiernos.

Si los vengadores plagados de odio se equivocan de enemigo, yo no los voy a justificar. Además, no es tan fácil, ni a Hitler le fue fácil hacer desaparecer a los judíos del mundo.

No Ram, no te prendas en el argumento de que el odio justifica las acciones que produce. Claro que no es bueno fomentar el odio. Pero no podemos poner al odio como fuente legitimable de acciones locas. Si un marido asesina a su esposa, no va a haber suficiente razón que lo justifique o que lo explique, más que ese hombre estaba loco antes de que su mujer le hiciera vaya a saber qué cosa gravísima.
................

Anónimo dijo...

Eva
Me temo que no entendió (o está mal escrito por mí), yo no justifico nada - lo que intento expresar es que la suya es una lógica personal que no se corresponde con las lógicas que están involucradas en esta masacre y en las pasadas por el estilo.
La más importante, creo, es la lógica de un estado que hace lo que hace en nombre de los judíos y al servicio de vaya a saber qué clase de "causas" por detrás de la oficial que difunde.
Si hoy se hace "antisemitismo" no es por un comentario en un blog, sino que es el propio estado de Israel, el que es antisemita dada la característica étnica de los palestinos que agrede y es funcionalmente antisemita al dar argumentos, y de los "buenos", a aquellos que los eligieron como pueblo a odiar y exterminar, hace ya tanto y que siguen estando por ahí.
Su parecer personal me parece irreprochable y no se lo discutiré nunca, pero el tema es que con ésto, se diga lo que se diga; cualquier judío es un blanco móvil en cualquier lado y, si eso no es "pagar" - ¿Qué es?
Saludos.

ram

Gal- dijo...

Ram, lo que Usted dice es muy grave en tanto manifiesta... un sentimiento de aversión y animosidad mortal.

Sabe que me parece... y que en que hace pensar sus comentarios o comentarios como el que Usted expresa... que despues de tantos años y del holocausto ( una maquinaria de la muerte y del horror ante la cual el mundo se callo)que los judios ( esten donde esten) deben dar muestra de que son buena gente; como si a diario tuvieran el deber de demostrar que son buenas personas... en constante examen y a prueba.
Y yo sostengo que las cosas hay que llamarlas por su nombre; en ese caso: racismo.

Anónimo dijo...

Gal

". un sentimiento de aversión y animosidad mortal"?
Me parece que le está pifiando feo. Si se fija en la respuesta de Eva, no hay registro de tal aversión o animosidad ni, menos, que sea mortal. Hice varios comentarios en diferentes lugares y no necesito ni me interesa agredir a nadie por ser judío o por pensar distinto.
Tampoco son tantos los años desde el holocausto europeo, sino que además han habido otros en los tiempos que siguieron, con otro formato y con otros colores de piel quizás; ahí tiene Bangla Desh, Biafra, Camboya, Ruanda y más acá y de nuevo en Europa, la "limpieza étnica" en la ex-Yugoslavia. Y el mundo, en la práctica, sigue calladito.
Y resulta que uno es portador de Racismo (nada menos) por llamar la atención sobre cierto "conflicto" entre una potencia nuclear y una gente que malvive en un guetto ¿o cómo llamaría usted a Gaza? y donde con la excusa de combatir una guerrilla hacen moco toda la infraestructura civil y transforman en "daño colateral" a cientos de civiles - incluídos chicos, bebés y viejos.
Disculpe, si por comentar, uno es racista - ¿Qué es ese ejército que asesina a mansalva y con impunidad? ¿Qué hace de distinto a las SS?
En una cosa tiene razón, Sí creo que los judíos (y los israelitas que actuan en su nombre) deban ser buenas personas - y es elemental porque lo que padecieron por solamente su condición de judíos, no los habilita para repetirlo en otros pueblos. Digo más, lo que padecieron debía, al menos a ellos, darles los anticuerpos necesarios para, justamente, no repetirlos.
Eso no es ser "racista", es decirles sencillamente que un judío puede ser cualquier cosa, menos nazi. No pueden degradarse a sí mismos de ese modo. Llámelo examen o como quiera, no está mal auto excluirse de practicar la barbarie. Sea judío, cristiano o lo que sea.
Los racistas de verdad, hoy están contentos, pueden propalar tranquilos por ahí que "¿Vieron, teníamos razón, son una raza maldita!". Y congratularse de lo bien que hicieron de fletarlos de Europa y completar la faena de hitler. Y muchos más que ayer,asentirán.
Rozitchner también es racista por recordarlo?
No tengo problema en que se llamen las cosas por su nombre, pero no me corra con esa ridiculez del racismo (si muy probablemente somos compatriotas de este país, que no es Israel precisamente).
Saludos.

ram

ANDRÉS GÓMEZ OSORIO (Bogotá) dijo...

No entiendo.

¿Por qué todos parecen estar de acuerdo en que hubo ese holocausto?

¿No debiéramos estar de acuerdo en que es tema CONTROVERTIDO?

En los países árabes nadie cree en el holocausto. En Irán se convocan congresos académicos para negarlo. Yo no entiendo nada, pero pienso que no deberían presentarlo como un hecho si son mayoría los que lo presentan como una mentira para ganar dinero y privilegios, llamado HOLOCUENTO.

Por eso, me extraña la falta de ecuanimidad con la que aquí toman partido en vez de presentar esa cuestión como lo que es, una cuestión controvertida, debatida, a la que se atribuye constituir una excusa para la dominación política y la cobranza de gigantescas reparaciones.

¿Acaso la misma hermana de Eva Row no salía del gueto por una rendija de la tapia, donde el soldado nacionalsocialista con un perro la toleraba?

Si hubiera sido lo que dicen, la hubiera matado. El simple costo de un balazo, el placer de liquidar a una chiquilina o el espectáculo del perro matándola ... Hoy Eva tiene a su hermana viva porque ese soldado no era lo que dicen. No era un sádico, sino un buen hombre. ¿Cómo se atreve Eva a olvidarlo?

No tolero a la gente desagradecida. ¿Cómo Eva y su hermana lo olvidaron, a ese soldado guardando con un perro el acceso al gueto por la tapia donde su hermana salía?

En cuanto a esa guerra, fue un conflicto intercapitalista, con 60 millones de muertos. Los rangos máximos de muertos judíos van entre 60.000 y un millón (otros dicen tres millones, ya nadie serio sostiene el otro número de la famosa fábula). ¿Entonces?

Eva se olvida del nazi que salvó la vida a su hermana, "arriesgando su carrera" si como ella pretende había un "plan de eliminación sistemático" acompañando la exclusión legal de los judíos de las posiciones de poder, en particular la economía y la enseñanza, aunque no de los cargos militares nazis, donde sirvieron 300.000 judíos hasta en los rangos de comando más elevados.

Algo huele mal en Dinamarca ...

Fernando Cassia dijo...

Excelente post Eva. Le llegara a Leon?.

Creo que fuiste un poquito dura con Ale Rozitchner, creo que simplemente hace su negocio y hoy "vende" ser blanco y gente como uno, y asociarse a gente que repudia lo Nacional y Popular. El peronismo no "vende", el morochaje no "vende" (al menos no a la s clases medias y medias altas). Que es adonde quiere "vender" Ale Rozitchner.

Entra a sus sitios... veras que Alejandro Rozitchner es un supermercado humano... vende de todo... clases de Nietzche, clases de buen humor, libros, trabaja como empleado publico para Mauritzio (que es Macri)... hace de todo. Es dificil llegar a fin de mes hoy dia Eva.

Yo creo que podrias simplemente haberle dicho, con mas suavidad: "no le podes conseguir un trabajo en serio a tu hijo, para que no ande por ahi autotitulandose 'basketbolista de las ideas'?".

;-)

Abrazo Eva, muy buena lectura antes de domir.

FC

Fernando Cassia dijo...

Andres Gomes: no se como llegaste aqui pero supongo que es para desviar el tema.

La guerra es una mierda, Andres Gomes, y es tan excecrable las matanzas de civiles de los nazis en campos de concentracion, como la bomba atomica en Hiroshima.

Ahora, negar el holocausto?. No importa si fueron 30 millones o 30.000. Fue un pueblo perseguido por su origen y creencias religiosas. Para el caso, da lo mismo si eran judios o protestantes o armenios.

Por mi parte, te aconsejo que vuelvas de donde viniste... no creo que aqui se quiera discutir la negacion del holocausto.

FC

Marmaduke/Eddie/Matt dijo...

Mire, Eva: Su carta a León (a quien yo admiro y quiero mucho)me impactó, me sacudió. Lo que cuenta de su hogar en la infancia me remite a mi propia infancia en un hogar judío muy pero muy "atípico"). Como usted dice -en una entrada a otro blog- que ya no actualiza este, quisiera saber en cual otro la puedo leer (y enterarme de lo importante de ese encuentro en el café -si usted decide publicarlo. mientras tanto, le agradezco mucho.

Eva Row dijo...

Estimado Marmaduke/Eddie/Matt,
León Rozitchner me honró sinceramente escribiéndome un mail y diciéndome que quería tomar un café conmigo. No sé si se va a producir el encuentro. Pero obviamente si se produce, la conversación con alguien como él, va a ser motivo de que yo haga alguna elaboración conceptual sobre la temática. Yo escribo en mi blog que es La Cosa y la Causa, http://lacosaylacausa.blogspot.com
Seguramente haré algún comentario sobre lo que hablemos que no sea nada personal, sino que tenga interés público, obviamente. Gracias por haberse interesado. Le hice el comentario a mi amigo Lucas Carrasco, ya que él hizo ese post que era un chiste. Pero yo trato el asunto del hijo de León con más respeto por el dolor que pueda tener un padre, o al revés, un padre llega a perdonar cualquier cosa de un hijo y lo llega a ver lindo cuando es feo. ¿No cree?

ariel dijo...

Muy bueno tu relato, tu historia, Eva.
Hace unos días, justamentente en este tono, nos preguntábamos con Malala cómo sería la relación entre los Rozitchner. "El hijo pensará que su padre es un soberbio anticuado, y el padre que será un pelotudo pero es su hijo", calculamos.

Eva Row dijo...

Hola Ariel, qué sorpresa, gracias por escribir. Sinceramente nunca creí que León leyera esta carta, no me gusta hacer doler a nadie, sobre todo cuando se trata de un hijo. Pero los padres nos bancamos todo, todo, todo, solamente nosotros, nadie más se bancaría una relación tan discordante. Les mando un beso grande a vos y a Malala. A ver si se vienen a tomar un café el sábado. Los invito a los dos, a una reunión con Gladys, Laura y Anyuletta que hacemos todos los sábados a la tarde. Escríbanme a mi email.