viernes, 6 de agosto de 2010

A VOS, QUE TE OPONÉS AL GOBIERNO POR IZQUIERDA

No dudo de tus buenas intenciones. No dudo, siquiera, de tu buena moral, si es que existe tal cosa.

Dicho esto, espero que tomes el que te considere ingenuo como un esfuerzo de mi parte para evitar epítetos peores.

Sin embargo, creo que vale la pena aclarar, aunque más no sea para ejercer docencia de causas perdidas: nunca entenderé la costumbre de quedarse con menos porque se cree merecer más.

Me remito a la historia, no tan lejana. El mejor marxista que hemos tenido (un estudioso y militante de verdad, no de los que proclaman estupideces desde el partido obrero), fue Milcíades Peña. Te aconsejo leerlo.

Milcíades Peña fue, además, crítico de Perón. Un crítico feroz pero, sobre todo, acertado. Esa, por supuesto, es la crítica que más duele.

Sin embargo, para la historia Peña dejó un párrafo como este: Sindicalización masiva e integral del proletariado fabril y de los trbajadores asalariados en general. Democratización de las relaciones obrero-patronales en los sitios de trabajo y en las tratativas ante el Estado. Treinta y tres por ciento de aumento en la participación de los asalariados en el ingreso nacional. A eso se redujo toda la "revolución peronista".

A eso se redujo la revolucion peronista. Las comillas son de Milcíades. El desprecio también. Hoy miramos esas despreciables concesiones como un sueño poco menos que irrealizable.

Hago notar, también, que se decía que Eva guardaba para sí enormes sumas de dinero que decía repartir. Que Perón hacía negocios y negociados varios, que se enriquecían en la función pública. Y con todo el asco que pueda darme su último gobierno, cuando volvió muriéndose para sacar del poder a Cámpora -un olvidado presidente, de los mejores que hemos tenido- y pasarle la suma del poder público a una mujer sin luces y a un hombre que se dedicaba a apagarlas, lo cierto es que su primer gobierno fue el de los mayores logros de nuestra historia.

Y los papanatas de siempre buscan en los escritos de Perón -que apenas si puede encuadrarse como un hegeliano de segunda mano- las justificaciones teóricas de su política. Perón explicaba como podía lo que sabía que debía hacer. Entonces iba a la CGT y daba un discurso, para luego ir a la Bolsa y decir lo contrario. Es parte de la política. Como lo es el reunirse con empresarios. Si vos considerás que hay que salirse del sistema capitalista, firmo donde quieras. Pero eso sí, levantá el culo y empezá la revolución, porque desde el otro lado de la pantalla no suena muy inteligente el marxismo bloguero.

Dicen los revisionistas que ese avance habría ocurrido con o sin Perón. Ignoran (fingen ignorar) los revisionistas que uno de los revolucionarios del 43 fue Ramírez, y que antes estaba decidido el triunfo de Patrón Costas. Pero predecir el pasado es un ejercicio sumamente grato. Sólo Carrió y Biolcati, duchos en pifies, podrían errarle.

De vez en cuando, en estos blogs nos enteramos de alguna adquisición de los Kirchner. Nos enteramos, gracias a una activa tribu de trolls -muchos, sí, rentados- que se enriquecieron por una ley de la dictadura. Que no son buena gente. Que no quisiéramos invitarlos a almorzar. Que beben sangre de vírgenes las noches de luna llena.

¿Por qué para tanta gente es tan difícil superar la etapa prepolítica del análisis? De verdad, me resulta un enigma. Supongo que porque la moral es algo que nos fue incorporado en la educación, por nuestros padres y maestros, mientras la inteligencia política requiere un esfuerzo. Requiere ir a buscar ese conocimiento, pensarlo. Incluso, de ser posible, militarlo.

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Podría narrar varias anécdotas pero, para no extenderme (más), me quedaré con una: como soy muy cabrón, dejé de mirar canales de noticias hace años, antes de saber de la existencia de Kirchner. Parecía un loco malo insultando a la televisión. Muchas veces puteé a la clase política por no sacarse de encima al FMI. Finalmente, me convencí de que era un imposible. Un día, una amiga me llamó para ver la noticia en directo. Entre risas, esta chica me empujaba el maxilar hacia arriba porque yo, literalmente, estaba con la boca abierta. En un acto de prestidigitador, el presidente había dicho: les pagamos, chau, gracias de nada. Era posible.

Eso le agradezco a los Kirchner, y eso esperé siempre de la política. No que solucione todos los males ahora mismo. No espero, siquiera, llegar a vivir para ver todas las soluciones que quisiera. Espero que la política empuje los límites de lo posible. Era posible volver al sistema previsional. Era posible una ley de medios; al final, no era tan difícil diferenciar los mandatos católicos de la legislación civil. Era posible considerar hermanos a los países latinoamericanos.

Todos ven esos avances. Lo curioso, es que los ven más y mejor desde la oposición que desde el campo popular, desde, como vos decís, "quienes nos interesamos por la gente". A tal punto los ven, que Mirtha, olfateando el cambio de aires, denuncia que sufrió una desaparición en su familia. Biolcati habla en contra de los golpes de estado y el radicalismo puja por el 82 por ciento móvil para los jubilados. Han visto a tal punto los avances, que advirtieron que no era rentable golpear por derecha. Y hay ingenuos que, seguramente, les creen.

Por eso mi opción por los Kirchner. No porque sean lo mejor posible, sino porque son lo mejor que hay. Hoy. Mañana veremos. A largo plazo, decía Keynes, somos cadáveres.

Nota de la Edición: este es un texto seleccionado entre comentarios a un post. Su autor es Diego E. Nos pareció casi indispensable rescatarlo de entre tantos comentarios que se apilan, y darle publicación en forma de post, ya que los conceptos, la erudición y el criterio que manan de este texto, son una fórmula perfecta para contestar a tanto insatisfecho con el gobierno, que considera lo mismo a Macri que a Kirchner, porque prefiere mantenerse virginal persiguiendo el rumbo directo al Shangri-La, sin estaciones intermedias, antes que entrar en contacto con el "barro de la Historia", como dice Feinmann.

15 comentarios:

Diego E. dijo...

Como de costumbre, ni me esperaba que se convirtiera en post. El thread original es de La cosa y la causa, aunque empezó con un tema completamente distinto. O no tanto.

De todos modos, creo que el post está incompleto sin esto, que cierra la moraleja:

Olvidé decir, y debo decirlo por respeto a Milcíades Peña, que siendo el opositor que era -el mejor- el día que la Rural, la Iglesia, parte del Ejército y toda la oposición biempensante bombardearon Plaza de Mayo, Milcíades, que era opositor pero no imbécil, fue a la CGT a pedir armas. Las armas que había comprado Eva y que ya no estaban ahí, porque Perón las había sacado.

Y, cuentan testigos, se lo escuchó putear "a este cagón de mierda que se va cuando más lo necesitamos". Se refería a Perón, claro.

Milcíades era, también, un hombre de buenas intenciones. Y un hombre sabio, culto e inteligente. A diferencia de nuestra oposición inculta, Milcíades sí sabía distinguir entre poco y menos.

Eva Row dijo...

Gracias Diego.

Sujeto de la Historia dijo...

Hola Diego
Había leído tu texto como comentario. Realmente es muy bueno; yo estoy pensando una temática similar, que creo terminará convergiendo con lo que escribiste.
Saludos

Rafa Cuadrado dijo...

Intento de respuesta (breve), desde la izquierda:
Este gobierno, como tantos que lo intentan, pese al muy ajustado poder popular que le hemos otrogado, tuvo varios errores. No son relevantes, porque cuando un repaso de esos errores me hace dudar, miro del otro lado, miro qué y quiénes son sus enemigos, y me afirmo en mi apoyo al gobierno.
Quienes desde la izquierda no apoyan crítcamente al actual gobierno, lo hacen porque tienen miedo a ser pragmáticos; la pureza intelectual es el refugio de los cobardes.

Eva Row dijo...

Sujeto,
dale con tu temática similar, es bueno que confluya con lo relevante, la diferencia está siempre en el tono personal. Me he acostumbrado a escuchar tu voz, Sujeto.

Eva Row dijo...

Rafa,
Genial. Otra frase para no olvidar, una perla:
La pureza intelectual es el refugio de los cobardes
Bravo!

Diego E. dijo...

Sujeto, yo venía pensando algo así también, pero Eva me ganó de mano publicando uno de mis comentarios. Bien pensado, es mejor así, porque lo más probable es que el texto que venía pensando se quedara en idea, nomás.

Rafa: El problema con las críticas ciegas y furibundas, es que generan el atrincheramiento en posturas cerradas. Y a veces, como consecuencia, pareciera que de este lado no vemos nada negativo, cuando lo cierto es que puteamos como los mejores cuando algo no nos gusta. No conozco a nadie que no se haya sentido traicionado cuando Néstor firmó la fusión Cablevisión-Multicanal, por poner un ejemplo un poco menos coyuntural.

Pero en realidad, lo que no se entiende de este lado, son cosas como invalidar toda una administración, equiparándola a la menemista, porque Kirchner compró un hotel, o porque una minera que venía trabajando desde los 90 en Argentina, sigue trabajando. Eso no es izquierda, es carrioísmo ilustrado.

Udi dijo...

Acá ----> http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92563&titular=la-palabra-y-la-propiedad-
Una reflexión "de izquierda", que me hizo pensar, siquiera por unos minutos, que no todo está perdido:
"El acceso formal al espectro radioeléctrico de sindicatos, movimientos sociales, indígenas, radios comunitarias, cooperativas, universidades, etc., constituye un elemento de democratización política. La izquierda debe defenderla. En sintonía con Marx, que en La cuestión judía sostenía que la emancipación política era un avance que se debía apoyar, aunque el objetivo era la emancipación social, aquí el avance legal debe servir como plataforma para colocar el poder de la palabra más allá del capital. No se avanza un paso denunciando que unos y otros son capitalistas, como tampoco se puede gritar en una bomba de vacío. El que no sabe reconocer en política la paleta de colores está perdido para la causa del socialismo. La demanda de presupuestos culturales y periodísticos para todos los emprendimientos comunicacionales, desde el último barrio hasta la última fábrica, bajo las mil y un formas que pueda adquirir en la política cotidiana, constituye un norte político cultural que la izquierda no debería soslayar y que, si se aprueba la ley de servicios audiovisuales, contará con un piso más alto desde el cual encarar dicha tarea."

Jorge Sanmartino es Integrante del EDI (Economistas de Izquierda) y de la Asociación Gramsciana Argentina.

Rafa Cuadrado dijo...

Sí, efectivamente, queridos UDI, Sujeto, Diego y Eva, como dijo Don Hipólito Irigoyen: "No estamos contra nada ni contra nadie, sino con todos y para el bien de todos."

Un detalle, y ustedes perdonen mi insolencia, pero poner a la izquierda como el enemigo, me incluye, a mí, que soy aliado del gobierno. Y últimamente estoy notando en algunos compañeros, una tedencia a refugiarse, en actitud muy católica por cierto, en la posesión de la verdad revelada.
Y me parece, digo yo, que sería un error grave, y muy peligroso, de imperdonable sobrebia, que por cierto no comete nuestra presidenta, ponerle sanbenitos a los otros... y tengan claro que no hay otros, todos somos nosotros. Y que izquierdas hay muchas, no tantas como peronismos, pero hay muchas...

Abrazos a todos, allende los enormes mares binarios.

Diego E. dijo...

Rafa: precisamente a eso hacía referencia en el comentario anterior.

Y no pongo a la izquierda como enemigo. A lo sumo, a cierta izquierda. Bah, sin tantas vueltas, a Solanas o, si querés ser más específico, a Solanas en ciertos momentos, cuando no ve ninguna diferencia entre esta administración y la menemista, o cuando clama al cielo por recursos naturales que la Nación no administra, porque él mismo -entre otros- firmó el traspaso de esos recursos a las provincias.

Podría contar también al Partido Obrero, pero la idea del post no es hacer humor político.

También hiciste referencia a lo mismo que yo, cuando decís que estás "notando en algunos compañeros una tendencia a refugiarse (...)". Es que los ataques ciegos casi instintivamente despiertan la defensa de trincheras, lo que inevitablemente lleva cualquier discusión política a una batalla de chicanas ridículas.

Udi: Precisamente la falta de esa inteligencia que surge en la cita, es la que critico en el post. Suele criticarse el oportunismo político, o la "apropiación" de banderas. Injustamente.

Desde una posicion recalcitrante, la cita de Sanmartino puede llamarse oportunismo, gracias a esas operaciones de degradación que permite el lenguaje. Lo popular, en el mismo tenor, es populismo; el sentido de oportunidad, oportunismo; la democracia, en fin, demagogia.

Eso es lo que critico: el suicidio político de algunos dirigentes y militantes, en función del topos uranos. Si Marx los viera los cagaría a patadas.

Un abrazo.

Eva Row dijo...

Rafa:
la palabra izquierda la puse yo, porque tomé comentarios de Diego E y los convertí en un post, para lo cual inventé un título.
La verdad es que el título no habla de toda la izquierda, incluso no habla de ninguna izquierda orgánica porque en realidad habla "A VOS", es decir a una persona individual que responde o no a alguna izquierda orgánica. Incluso podíamos decir que no sólo va para la izquierda. Fijate que Bonasso corre por izquierda al gobierno y viene del peronismo. Incluso la derecha corre por izquierda al gobierno.

A la izquierda del gobierno no hay nada, esa es la verdad. A la izquierda del gobierno hay "pureza intelectual" como vos dijiste, el refugio de los cobardes.

Muchachos, cada vez que hay un gobierno de signo francamente opuesto al de derecha aparecen los críticos de la izquierda que quieren más y que son puristas. Le pasó a Allende en Chile, le pasó a la República esapañola. Salvando las distancias con esas dos, el kirchnerismo ni siquiera pretende ser de izquierda, es más bien un gobierno democrático moderno que pretende mejorar la situación popular haciéndose carne de los conflictos reales, enfrentándose contra los poderosos de las corporaciones clásicas oligárquicas. Fueron ellos los que empujaron a Kirchner NyC a virar un poco a la izquierda. Antes NK le había ayudado a Clarín a aumentar su patrimonio aceptando la fusión de Cablevisión y Multicanal. Cuando Magnetto le pagó mal aliándose con el campo contra Cristina, ahí el gobierno se radicalizó en el combate contra la oligarquía y los medios.
No hay nada que pedirle de más a quien no prometió nada y está reaccionando mejor de lo que hubiera hecho un radical como Alfonsín, que rápidamente estuvo dispuesto a bajarse del caballo a la primera amenaza de un militarito de cuarta.
Saludos

J. P. dijo...

Caramba.
Bueno, como fui el receptor de los comments del post, quiero agregar una cosa, para que no sólo yo sea el que sale aprendiendo algo de esto que pasó.
Creo haber sido, y seguir siendo, un ingenuo político. Pero del intercambio de comentarios con Diego, salí con una manera de pensar que hasta antes no tenía, confieso. Y eso, creo, no me hace cobarde. En el fondo, creo que esa frase no me aplica, porque sigo pensando que Diego vió en mí más de lo que yo dije.
Pero arriesgo otra frase:
La pureza intelectual es el resultado de una formación. Si esa formación fue abierta, esa misma manera de pensar en profundidad, abandona la pureza intelectual para meterse en "el barro de la política".
Quiero que entiendan un punto: no tomemos a todos los que piensan distinto de nosotros en este momento, como gente que no puede cambiar de manera de pensar. Soy la prueba de eso.
Un abrazo.-

Eva Row dijo...

JP

Excelente Diego, a veces uno se hace descreído hasta tal punto que siempre ve al enemigo del otro lado, nunca piensa que el otro puede cambiar de modo de pensar y la verdad que eso está mal. Pero como la mayoría de las veces el "enemigo" se presenta con argumentos que usa como arma de combate, que los maneja para manipular, que no son un pensamiento auténtico sino un modo de meter cizaña, uno no sabe distinguir quién es quién. A veces el discurso mentiroso "prende" en gente inocente y eso no lo detectamos, sólo vemos la mala "entraña".
Pero es muy lindo que haya ocurrido algo como lo que relatás, ya que nos hace a quienes peleamos en Internet, toparnos con esa parte de la realidad que también existe: el que puede cambiar de forma de pensar a través de la discusión.
Un abrazo grande.

Eva Row dijo...

El comentario anterior está dirigido a Diego y a JP

Diego E. dijo...

Bueno, la discusión que tuvimos tiene varias aristas, por suerte aclaradas todas -o casi todas- ellas.

Por un lado, como diría Aníbal, no me enojo: defiendo vehementemente mis posiciones. Lo cual no quiere decir que sean posiciones inamovibles. Exigo idéntica firmeza de mi interlocutor, pero siempre desde la honestidad intelectual. Si tu argumento me parece mejor, lo tomo para mí. Eso es, según Popper, el concepto mismo de racionalidad.

Un paréntesis porque me parece lo mejor de Popper. Se pregunta don Karl: si un hipotético Robinson Crusoe genial, construye una ciudad él solito, muestra avances científicos inimaginables sin ayuda y, en fin, demuestra ser brillante. ¿Se puede decir que hizo ciencia?. No. La ciencia es racional. Y la racionalidad se construye en la discusión. Somos racionales sólo mientras podemos mirarnos en el otro, y esperar su respuesta y sus cuestionamientos. En todo caso, los avances de ese Robinson podrían convertirse en ciencia cuando fueran discutidos por otros científicos. Ese concepto de racionalidad es para enmarcar: nadie es racional en solitario.

Sigo: un ejemplo de esto fue mi posición respecto del matrimonio gay. En principio, mi idea era que el reclamo era más bien banal: deberían pedir, no entrar al sistema, sino abolirlo, demostrar su sinsentido. El matrimonio tuvo su nacimiento histórico como mecanismo para dominar la sexualidad femenina. Muy linda posición, muy idealista.

Entonces, una bloguera, musidora, me respondió: yo no quiero casarme. Quiero que no me prohíban casarme, que es distinto.

Como resultado, me puse a leer (lo que hago siempre que me tambalean un preconcepto). Y la idea de que lo ideal sería unión civil para todos, y matrimonio sólo para la Iglesia Católica, fue la idea contra la cual pelearon desde sectores progresistas a comienzos del S.XX. Mi idea, aparentemente pura, era la del cristianismo católico.

De más está decir que viré mi postura a la velocidad de la luz.

En resumen: cuando uno larga un argumento cualquiera en público (como es el caso de estos blogs), ya no es uno el que habla, sino el argumento. Y cuando se responde con vehemencia, se está respondiendo a ese argumento.

Igual, también esto quedó aclarado en el intercambio que sostuvimos en tu blog.