miércoles, 17 de agosto de 2011

APROXIMACIONES SOBRE EL 14-8

En el comportamiento electoral del 14.8 creo que se han conformado tres segmentos muy definidos: el que respalda al gobierno, el que se le opone y un tercero que no está en contra pero no es kirchnerista.

Es este el más interesante para ir arriesgando sobre los tiempos futuros, porque puede ser el germen de una nueva fuerza nacional, de base socialdemòcrata que el radicalismo no ha sabido reformular. Este sector, encabezado por Binner, no puede juntarse con el antikirchnerismo pero tampoco identificarse con referentes como Macri o Duhalde y menos Carriò. . El peronismo siempre tuvo a su vera un armado de estas caracterìsticas.

Gente que en el 45 estuvo con la Union Democrática para detener al supuesto nazifascismo y que luego entre el 55 y el 58, o más tarde en 1973, descubrieron tardìamente las virtudes del movimiento que habìan denigrado. En su mayorìa proviene de los sectores medios, que por algo son medios y nunca del todo, expresando una volatilidad intrìnseca que es inherente a sus cambios històricos cuando optan con su voto.

Con el kirchnerismo les pasa algo parecido y ha aparecido un voto bien intencionado , que de repente descubre en Binner la posibilidad de no impugnar las polìticas sociales del gobierno, pero sì eso que la corporaciòn mediática ha difundido como corrupción estructural, negociados, autoritarismo, malos modos y todas esas cosas que a falta de ideas para confrontar políticamente, capturan los rasgos más sensibles y menos reflexivos del electorado, con una enorme cantidad de falacias que nadan entre alguna que otra verdad que suele oscurecerse suficientemente para que no empañe la efectividad del ataque. Amarillismo puro, que al final ha tenido resultados más mezquinos de los que el modo de agigantar o desvirtuar patologìas mayores o menores derivadas del ejercicio del poder parecìa augurar (Schoklender, ADN de los hijos de Noble, alquileres de Zaffaroni, etc.)

En ese plano, en ese diez por ciento con posibilidades de crecer que refleja Binner hay que distinguir aspectos positivos y negativos.

Positivo es su emblema socialista que aunque no se reproduzca en propuestas concretas de ese signo no deja de merecer el respeto que el peronismo debe tener por quienes se identifican con ideas ascentrales que tienen màs que ver con la justicia social que con las defensas de situaciones privilegiadas. Tambien la ausencia de corrupción en sus gestiones y su inclinación a cuidar salud y educación, con las limitaciones que un poder local o municipal le permiten.

Negativa es esa supuesta falta de confrontación y culto ritual de buenos modales que suponen la posibilidad de transformar una sociedad sin atacar a los poderes reales y desde ahì que Magnetto o quienes representa, podrìan ir a buscarlos, a falta de otra alternativa mejor. En el mismo sentido, debe mensurarse, su alianza en el 2008 con la corporaciòn agraria, aunque de haber hecho en Santa Fé otra cosa, los habría pulverizado Cobos y el radicalismo provincial. Hay que entender que debìan resguardar màs de una dècada de inserciòn territorial como principal activo de su fuerza, con un componente social demòcrata que no existe en otra regiòn y que en los errores iniciales al promover la 125, alejamos de una propuesta tan equitativa tributariamente, a màs de un segmento rural que la hubiera avalado o por lo menos no la hubiera impugnado con el despliegue que se generó.

Lo que queda por determinar entonces es si nos vamos a encontrar con una fuerza que va a competir por los votos pero podrìa aliarse en muchas articulaciones de la gestiòn que se inicia después de diciembre, o con un conglomerado funcional a los verdaderos derrotados del 14-8 que han sido los medios hegemònicos que como los brujas, aùn para los que no creen en ellas, en algun lado siguen estando, a la par de quienes los fogonean o se articulan con ellos, conformando los factores de poder con los que seguirá lidiando el gobierno de Cristina Kirchner.